Tenía que salir de esta mansión no solo por todo el sufrimiento que significaba vivir con esa mujer que me destruyó en el pasado, sino porque era cuestión de tiempo para que mi embarazo se notará.
Aunque tenía una ventaja con la que no contaba antes…
En uno de los pasillos, me encontré con la sirvienta que me había dado aquel desayuno sospechoso.
Ella me miró con los ojos muy abiertos, para después bajar la cabeza, intentando pasar a mi lado, desapercibida.
Apreté los dientes con rabia y an