La celda, un espacio frío y sombrío, se transformó en un crisol de deseo y desesperación. La alianza forjada entre Vincenzo y Valeria, impulsada por la sed de venganza, había evolucionado hacia algo más profundo, algo que desafiaba la lógica y la razón. La prisión, su jaula, se convirtió en el escenario de un romance oscuro y tóxico, donde la pasión desenfrenada se entrelazaba con la amenaza constante de la muerte.
Una noche, bajo la tenue luz de la luna que se filtraba por las rejas, la tensió