El trayecto de regresó fue en completo silencio, Alma observaba las luces de las calles solitarias de Moscú mientras las últimas palabras de Nikolai seguían atrapadas en su cabeza.
“Paso por ti a las siete”
Nada más. Solo eso antes de enviarla a su casa. Y de alguna manera sintió la amenaza dentro de esas palabras, ya que Romanov, no pedía las cosas. Él exigía.
Por primera vez, Alma sintió que su mundo se detuvo por completo. Sentía que su vida la cual le había costado sacar adelante después de