Mundo ficciónIniciar sesiónLa atmósfera estaba cargada, más pesada que nunca. Las sombras acechaban, y con ellas, mi miedo. El miedo de perderlo. Kian, mi alfa, el hombre que había puesto mi mundo patas arriba, se había convertido en mi única razón para seguir respirando. Pero ahora, con la manada rival tan cerca, sentía que lo estaba perdiendo de a poco, como si una oscuridad imparable se estuviera tragando todo a su paso.







