Mundo ficciónIniciar sesiónLa manada había comenzado a sanar. El ruido de las batallas se había desvanecido, y aunque aún quedaban cicatrices invisibles, algo más había nacido de la oscuridad: esperanza. La paz, por fin, se había instalado en el aire, como un susurro que todo lo alcanzaba. Pero dentro de mí, las cicatrices seguían frescas, profundas, tanto emocionales como físicas. La guerra había dejado su h







