Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche era densa, cargada de un silencio que oprimía el pecho. La cabaña en la que me refugiaba junto a Kian se sentía más como una trampa que como un refugio. Afuera, las sombras se movían con la promesa de peligro.
—No me gusta esto —susurré, mis manos temblando levemente mientras me asomaba por la ventana.







