Mundo ficciónIniciar sesiónElisa
Cuando escuché su voz al teléfono, supe que algo había cambiado. No era el tono firme ni la seguridad calculada a la que Alexander me tenía acostumbrada. Era otra cosa. Algo quebrado. Como si una parte de él se hubiera rendido y, al mismo tiempo, encontrado el valor para hacer lo correcto. Esa mezcla extraña de derrota y honestidad me des







