Mundo ficciónIniciar sesiónAlexander
Creí, ingenuamente, que las cosas empezarían a calmarse. Después de la reunión con el consejo, después de poner en juego mi apellido y mis intereses por honrar la verdad, pensé que podría respirar con más tranquilidad. Que había dado el paso más difícil. Qué estúpido fui.







