La puerta de la oficina está entreabierta. Justo cuando intento tomar la manija para abrirla, escucho la voz de Dante.
—Sí... Esta noche nos vemos a las nueve en el club. Ya sabes, en Élite Club Night. Hay de todo, entre mujeres y alcohol...
Mi corazón late frenético, desbordado de rabia.
Entro justo cuando cuelga la llamada y me detengo frente a él. Quisiera borrarle esa estúpida sonrisa de la cara, pero finjo estar contenta.
—Dante... quiero que salgamos a cenar.
Él se levanta de su asiento y