Desde mi matrimonio con Dante han pasado dos años.
Hemos peleado, nos hemos reconciliado, hemos viajado con nuestros hijos y, pese a todo, hemos sido una familia hermosa.
Pero... cada prueba de embarazo me arruga el corazón cuando aparece esa única línea roja que confirma lo mismo: no estoy embarazada.
No he podido volver a tener hijos. Mi cuerpo actúa como si fuera estéril. Hemos consultado todo tipo de especialistas en fertilidad, y siempre lo mismo: no hay nada mal en mí. Incluso visitamos u