—¿Qué me ves? —dice mientras come.
—La pizza tiene ocho porciones y no quieres que coma ni una... qué mala eres —tengo la cabeza recostada sobre el dorso de la mano.
Sol detesta que le pida de lo que come, algunos de mis perfumes, y, en general, suele estar de mal humor.
—E-es que tengo mucha hambre... —se levanta de golpe y corre al basurero, donde vomita todo lo que ha comido.
Le sostengo el cabello, suspirando. Vomita al menos durante cinco minutos.
Le doy agua, y al mirarla noto en su rostr