Capítulo 244: El Susurro de los Ancestros
La figura sin rostro permanecía suspendida sobre la hojarasca, una mancha de oscuridad absoluta en medio de la luz plateada de la luna. La cuna de plata que sostenía emitía un brillo frío, casi fúnebre. A su alrededor, el bosque prohibido parecía contener el aliento; los árboles con rostros humanos dejaron de llorar para observar el destino de los fugitivos.
Valerius, con la mano apretando la herida de su costado, intentó ponerse en pie. El sudor le per