Capítulo 199: El Nudo de Plata y Sangre
La mano de tierra muerta que surgió del suelo de la torre no era solo una extremidad; era una extensión de la voluntad hambrienta que latía bajo los cimientos. Astraea sintió la presión gélida cerrarse sobre su tráquea, una fuerza que no buscaba simplemente matarla, sino silenciar el grito de su linaje. Sus labios, afectados por el roce de las mariposas de plata, se sentían pesados, pegajosos, como si una cera invisible estuviera sellando su voz para siem