Capítulo 154: El Útero de las Sombras
El suelo del Reino de la Noche se fragmentó bajo los pies de Astraea con un crujido que pareció desgarrar la misma estructura de la realidad. La advertencia de Vaelen aún resonaba en sus oídos cuando el cuerpo de su padre se desvaneció tras una cortina de polvo de amatista. Valerius la sujetó por la cintura con una fuerza nacida de la desesperación absoluta; sus dedos se hundían en la seda húmeda de su túnica, buscando el ancla de su calor corporal en medio