En la mañana, el sonido suave de la lluvia contra las ventanas fue lo primero que Ana escuchó al despertar. Estiró lentamente los brazos y notó el lado vacío de la cama. Leonardo ya no estaba. Por un momento sintió un pequeño vacío, pero al girarse y ver la nota sobre la almohada, su corazón se calmó.
> “Buenos días, amor. Tuve que salir temprano a la oficina.
Esta noche hay un evento importante de la empresa. Quiero que vengas conmigo.
A las 7 paso por ti. Ponte algo que te haga sentir hermosa