Luego del disgusto con Martín Ana decidió salir a tomar aire fresco.
Ana caminaba sin rumbo fijo por los pasillos del centro comercial. El murmullo de la gente, las luces brillantes y los escaparates llenos de colores la envolvían, dándole una sensación de libertad que no sentía en casa. Necesitaba distraerse aunque fuera por unas horas, lejos de la mirada controladora de Martín.
Apretaba contra su pecho la pequeña cartera que llevaba, como si con ella pudiera resguardar los pedazos de su d