CAPITULO 75- COMENZANDO A RENACER.
El amanecer se filtraba con suavidad a través de las cortinas. Ana tardó unos segundos en abrir los ojos. Todo a su alrededor tenía un aroma distinto, una sensación extraña de calma. La sábana era más suave de lo habitual, la cama más amplia… y al mirar hacia un costado, se dio cuenta de que no estaba en su habitación.
Frunció el ceño, un poco confundida. El reloj marcaba las nueve de la mañana. Se incorporó despacio, con el corazón latiendo un poco más rápido. Reconoció el mobiliario oscuro, e