Los documentos que Jayden debía firmar se estaban acumulando; empezar un nuevo proyecto siempre era así. Tenía que esforzarse al máximo, pero Jayden no se quejaba, pues sabía que este era solo un paso más para alcanzar su meta.
Mientras estaba absorto revisando los archivos, su teléfono sobre la mesa no dejaba de vibrar. Al ver el mismo nombre en la pantalla, Jayden suspiró y puso los ojos en blanco con frustración.
—¿Qué querrá esta mujer ahora? —refunfuñó Jayden, clavando la mirada en el móvi