Jayden se frotó la cara con brusquedad mientras entraba en la habitación. Soltó unos cuantos suspiros pesados, pero todos se desvanecieron cuando sonrió con ternura y se acercó a la cuna donde Juan dormía profundamente. Acarició suavemente la mejilla del niño, haciendo que este se retorciera un poco, lo que le provocó una pequeña risita.
Era cierto. Un hijo era una fuente de aliento para sus padres, y Jayden lo sentía en ese momento. Con solo ver a su pequeño hijo dormir, olvidaba lo que acabab