La policía continuó con la intensa búsqueda de Viona, pero tres días después del horrendo acontecimiento, la secuestradora de Aria y Elena no aparecía por ningún lado. Nadie tenía idea de a dónde había huido o dónde se ocultaba; su rastro parecía haber quedado sumergido en una completa nada.
Se hallaron algunas pistas e indicios, pero resultaron de muy poca utilidad.
Las familias de Aria y Hans finalmente se enteraron de toda la verdad. Shila y Thomas eran los más abatidos y consternados: siemp