42. El Primer Diseño
Isidora llevaba cuatro días sin dormir más de cuatro horas por noche. Rosa, la costurera, había venido todos los días durante una semana, trabajando junto a ella para dar vida al primer diseño. Las manos de Isidora estaban llenas de pequeños pinchazos de agujas, sus dedos manchados con tiza de sastre.
Pero finalmente, estaba terminado.
Era jueves por la noche. La mansión estaba en silencio. Isidora había enviado a Rosa a casa dos horas antes, insistiendo en que podía terminar los últimos detalle