Capítulo 51. La verdad frente a Lidia.
—Firme aquí.
El abogado señaló la línea punteada del documento legal con un bolígrafo de plata.
Lidia agarró el bolígrafo. Le sudaban las manos. Escribió su nombre completo. Lidia Montenegro. Sonrió.
Andrés le arrebató el bolígrafo de las manos. Firmó con un garabato rápido. No la miró. No sonrió. Mantuvo la vista clavada en la pantalla de su celular.
—¿Ya está? —preguntó Andrés. Su voz sonó impaciente.
—Ya son marido y mujer ante la ley —confirmó el abogado, guardando los papeles en un maletín