Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol comenzaba a asomarse sobre las colinas cuando Aurora, con poco más de un año, empezó su rutina matutina. Su risa llenaba la casa mientras gateaba de un lado a otro, explorando cada rincón con curiosidad infinita. Matteo, ahora un niño de cuatro años lleno de energía, corría tras ella como un pequeño protector, asegurándose de que su hermana no se metiera en problemas.







