Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer llegó teñido de un gris profundo, con el cielo cubierto de nubes que anunciaban una tormenta inminente. El aire estaba pesado, y el silencio en el pueblo parecía anticipar lo que estaba por venir. Bianca observaba el horizonte desde la ventana de la cocina, con una sensación de inquietud que no podía ignorar. Luca entró desde el taller, sacudiéndose el polvo de las manos.







