La noche había caído sobre Crestview, cubriendo la ciudad con un manto de sombras y luces artificiales. Los húmedos días de agosto comenzaban a ponerse más fríos, anunciando la próxima llegada del otoño.
Dentro del Oblivion Lounge la atmósfera era sofocante, cargada de música electrónica y risas desinhibidas. El olor a tabaco, alcohol y perfumes costosos llegaba a ser asfixiante. Sin embargo, los clientes parecían estar en el paraíso, disfrutando de un desenfreno vagamente disimulado.
Emilia na