El aroma a cuero envejecido, mezclado con el perfume tenue de madera lustrada y habanos apagados, impregnaba el ambiente.
Retratos enmarcados de antiguos patriarcas observaban desde lo alto, como si aún custodiaran los secretos más oscuros de la familia.
Todo en ese lugar susurraba historia, jerarquía y peligro.
lanzando reflejos dorados sobre el suelo de mármol pulido.
El aire dentro era frío, sellado, como si el tiempo no pudiera colarse por sus muros. Alma Rossi miraba por la ventana, en si