Silencios peligrosos (1era. Parte)
Dos días después
Málaga
Iván
Sostener una mentira exige más que palabras, y eso lo sabía a la perfección. Mi fachada de hijo ilegítimo de Eduardo Del Valle estaba blindada con fotos, cartas, pruebas de ADN y una historia bien armada sobre el supuesto vínculo de mi madre. Pero el cabrón de Ramiro parecía haber encontrado un cabo suelto… o tal vez solo eran sospechas ligadas a la ocupación de Inés Negrete. Aun así, defendía mi fachada con uñas y dientes, y ceder a otra prueba jamás fue una opción