Lo que callamos (3era. Parte)
El mismo día
Málaga
Ramiro
La debilidad de Andrés, bien utilizada, podía ser la llave para descubrir el misterio que rodea al bastardo de Iván. Pero sabía que no lo haría por su propia voluntad; había que presionarlo, mover sus piezas hasta obligarlo a colaborar. Y si se negaba… la violencia era una posibilidad, aunque tuve que soportar su voz exagerada, sus reclamos como una mujer histérica.
Y ahí estaba Andrés, sentado frente a mí, su mandíbula tensa y los dedos tamborileando sobre la mesa co