Silencios peligrosos (2da. Parte)
El mismo día
Málaga
Camila
Lo prohibido había sido excitante hasta que empezó a volverse en mi contra; entonces dejó de ser placer y se volvió riesgo, una debilidad que podía costarme todo. Mi relación con Iván me llevaba al borde del precipicio: me seducía, me empujaba más allá de lo prudente y, al mismo tiempo, me exponía frente a la familia. Una sola sospecha y me tildarían de traidora; empezaría la guerra, y no dudarían en atacarme hasta mi abuela Beatriz. Por eso debía priorizar la frialda