Al borde del abismo (4ta. Parte)
El mismo día
Málaga
Ramiro
Tal vez fue una estupidez creer que Camila respaldaría mi acusación contra Iván, pero en ese momento no pensé con la cabeza: estaba lleno de dolor y rabia. Aun así, lo que escuché fue la voz de la razón, tan imparcial que me revolvía el estómago; o quizá ella seguía guardando las apariencias a pesar de la muerte de mi madre.
Eso desató un cruce de acusaciones entre Iván y yo, y no tardó en aparecer Andrés con sus reproches —débil, incapaz de ser pragmático cuando tení