Rowan observaba a la distancia, aún con el teléfono móvil pegado al oído, mientras su hermano le proporcionaba detalles cruciales sobre el traidor que recientemente habían descubierto infiltrado en su empresa. Sin embargo, la escena que se desarrollaba frente a sus ojos comenzó a apoderarse por completo de su atención. Fue como si el mundo a su alrededor se difuminara lentamente hasta que lo único que pudo ver con claridad fue a Nadia… y a ese hombre que se atrevía a acercarse a ella de manera