CAPITULO FINAL.
Con el paso de los años, la vida de Nadia tomó un rumbo completamente distinto al que alguna vez imaginó cuando era apenas una joven perseguida por las sombras de su pasado. Junto a Rowan se quedó a vivir en Italia, aquel país que alguna vez fue su refugio y que ahora se convirtió en su hogar definitivo.
Allí, con una perseverancia incansable, culminó su carrera en el Instituto de Bellas Artes. Fueron años de esfuerzo, de desvelos, de estudio riguroso y también de una profunda entrega emocional