Mundo ficciónIniciar sesión—Dime que es mentira —repitió Nathan.
Su voz no temblaba. No había gritos. Era un susurro plano, quirúrgico, del tipo que usas cuando acabas de descubrir una hemorragia interna y estás evaluando cuánto tiempo te queda de vida.
Me levanté del sofá. Las piernas me fallaron por un segundo, pero me obligué a mantenerme erguida. —No s&







