Una semana más tarde, Valentino se hallaba de camino al hospital, donde su padre seguía en condición crítica.
No habían encontrado la manera de que respondiera de forma positiva, y esto preocupaba tanto a los médicos como a sus hijos y a los empleados de las empresas, quienes estaban expectantes por nuevas noticias. Todos se preguntaban si alguien tomaría el control como nuevo jefe o si las compañías pasarían a manos de otra corporación, con la posibilidad de perder los puestos y beneficios qu