—¿Qué noticias me traes, hijo?
—Don, tengo que contarle que la mujer de mi hermano no es alguien reconocida. Es una trabajadora corriente, una cantante que fue contratada por él en varias ocasiones.
—Vaya… ¿amor o negocios?
—Yo diría negocios, ese hombre le escapa a la palabra matrimonio —aseguró Vittore con media sonrisa.
—Sin embargo, ha hecho eso —cuestionó con el puro en mano—. A veces un hombre hace locuras por el amor de una mujer.
—No lo creo. El rostro de esa mujer siempre parece querer