Kelly se alejó de la mesa oscura con visible enfado. Aquello era la guinda del pastel de una semana que ya había sido bastante amarga. La frustraba sentirse atrapada por la falta de poder y dinero, pero lo que más la irritaba era ver cómo algunos usaban su influencia solo para cumplir sus propios deseos, sin pensar en quienes más lo necesitaban.
Cuanto más lo pensaba, más claro le resultaba: ¿la habría enviado su jefe a propósito, sabiendo que él estaría allí? Probablemente sí. Había mencionado