Isabella estaba en la sala de ejercicios, agitada, mirando el cronómetro de la caminadora, intentando concentrarse en su rutina matutina y olvidar la discusión la noche anterior con Lucas y sus amenazas de querer divorciarse.
—Eso… no lo permitiré —dijo con la respiración entrecortada mientras aceleraba la velocidad del aparato y comenzaba a trotar con rapidez “¡No voy a dejar que te burles de mí, nuevamente Lucas! Esta vez no.” —pensó.
Cuando sintió que su corazón estaba a punto de estallar