Aunque Jeremías no había vuelto a ver a Macarena, nunca dejó de cuidarla.
Se mantenía en contacto con doña Marta, siempre con discreción. Sabía que Macarena necesitaba apoyo, y de forma indirecta le hacía llegar un ingreso mensual para ayudarla con la alimentación especial que requería durante el embarazo. También había sido él quien, en silencio, habló con la antigua agencia para que la volvieran a contratar. Todo sin que ella lo supiera.
De una u otra manera, la estaba protegiendo a escondida