Isabella
La casa está demasiado ordenada para estar habitada; eso pienso apenas cruzo la puerta y dejo el bolso sobre la consola. No escucho pasos, ni música, ni la voz de Ryan hablando por teléfono como suele hacerlo.
La nota la veo enseguida, está sobre la encimera de la cocina, doblada en dos, con mi nombre escrito:
"Me fui a Noruega por trabajo, serán tres días. Evans se queda en casa, lo que necesite intenta complacerlo, recuerda que aún es su casa. Compórtate".
Y yo quedó como siempre