Isabella
El teléfono vibra sobre la mesa del salón y veo el nombre de Amber iluminado en la pantalla. Sonrío con algo de alivio; su voz siempre me da un respiro entre tanto caos.
—¡Isa! —dice apenas contesto—. ¿Cómo estás? Te oigo nerviosa.
—Lo estoy —confieso—. Ryan ya no sabe ni qué hacer, y… bueno, Evans regresó y estamos organizando todo para atraparlo, pero necesito aire.
Amber suspira al otro lado y noto su preocupación.
—No sé si debería preguntarte esto… —dice con cautela—, pero ¿estás bien? Porque escuché cosas… y me preocupa que Ryan siga… abusándote.
—Sí, estoy bien —respondo, aunque mi voz tiembla un poco—. No te preocupes, Amber. Lo tengo bajo control… o al menos intento que así sea.
—Si necesitas hablar, sabes que estoy aquí —insiste ella—. Incluso puedo ayudarte con lo que sea necesario, si quieres que alguien más lo sepa.
El simple hecho de escuchar su voz me da fuerzas. Amber no es solo mi amiga, es una aliada, y su presencia aunque sea a distancia me hace sentir meno