Andrea se quedó completamente muda. El viento de la pista privada azotaba su cabello, pero ella no lo sentía. Toda su atención estaba fija en la escena frente a sus ojos: Axel descendiendo del auto negro… acompañado de Catalina, avanzando con aquel teléfono pegado a su oreja y con ella aunque no estaba alegre. Estaba al lado de Axel.
Su respiración se detuvo. Todo su cuerpo pareció tensarse a la vez, como si cada uno de sus planes se hubiera estrellado contra una muralla invisible. Axel no vení