La primera prueba de tres en el torneo consistía en una gran caza salvaje.
Este torneo era diferente al del año anterior; no se aceptaban a las Lunas para concursar, lo que lo hacía más salvaje, más intenso, y centrado en la fuerza y el poder del Alfa.
Era una competencia que exigía no solo habilidades individuales, sino también la cohesión de la manada. Su ejército, sus betas y omegas eran claves para poder ganar, así como la unión leal de la manada.
La presión era palpable, y todos sabían que