Mundo ficciónIniciar sesiónLa fotografía de su casa en Auckland con marcas rojas indicando puntos de entrada y rutas de escape fue como bala directa al corazón de Valeria, destruyendo cualquier ilusión de que la victoria sobre Viktor significaba seguridad.
Sus dedos temblaron sosteniendo la imagen que Aleksandr acababa de mostrarle, el papel médico arrugándose bajo su agarre mientras cada marca roja se convertía en pesadilla viviente. Punto de entrada: ventana del cuarto de Dmitri. Ruta de escape: puerta trasera donde Sofía dormía en su cuna. El mundo se redujo a esas líneas carmesí trazadas con precisión quirúrgica sobre la casa que había creído refugio inexpugnable.
—No —susurró, intentando incorporarse en la cama del hospital. El movimiento despertó dolor inmediato en su pierna, los huesos apenas comenzando a sanar protestando con violencia que le arrancó gemido a







