Mundo ficciónIniciar sesiónEl reloj marcaba dos minutos cuando Aleksandr y Valeria se miraron a los ojos y comprendieron que tal vez este era el final que siempre supieron que llegaría.
Valeria yacía contra la pared de concreto, su pierna extendida en un ángulo antinatural, mientras la sangre formaba un charco oscuro bajo su cuerpo. Cada respiración era una agonía que irradiaba desde sus costillas rotas, y el sabor metálico en su boca le indicaba que algo interno tambi&e







