Mundo ficciónIniciar sesiónAuckland los recibió con lluvia suave y olor a eucalipto, una ciudad al final del mundo donde nadie los buscaría y nadie preguntaba sobre pasados que la gente prefería olvidar.
El taxi avanzaba por calles residenciales bordeadas de árboles cuyas ramas se mecían con la brisa del Pacífico Sur. Valeria observaba por la ventanilla mientras sostenía a Sofía contra su pecho, la pequeña dormitando con ese abandono absoluto que sol







