Mundo ficciónIniciar sesiónDicen que lo prohibido es mucho más excitante. En esta historia van a encontrar relatos eróticos en dónde cada personaje hace realidad sus fantasías y más oscuros deseos. Los relatos de esta historia no son reales, son producto de mi imaginación al igual que los personajes y los lugares en dónde se desarrolla cada uno de ellos.
Leer másADVERTENCIA: ESTE LIBRO CONTIENE ESCENAS DE SEXO EXPLICITAS, LENGUAJE SOEZ, QUE PUEDEN HERIR LA SUCEPTIBILIDAD DEL LECTOR. NO APTO PARA MENORES DE 18 AÑOS.
**** Antonella ¿Alguna vez has deseado comer del fruto prohibido? Esa pregunta me la hizo mi amiga Luciana, ella dice que comer de lo prohibido es algo totalmente excitante y mucho más si lo hacen en lugares donde puedan ser vistos. La adrenalina corre a mil kilómetros por hora mientras te deleitas del deseo, la pasión y la lujuria. En mi caso no es que tenga mucha experiencia en relaciones sexuales, con decirles que a mis 20 años aún soy virgen. Mi vida gira en torno a mis estudios, papá solo quiere que me enfoque en ser la mejor y por esa razón no ha querido que busque un empleo, que para eso él trabaja y me da todo lo que necesito. Se puede decir que mi vida es monótona y aburrida. Actualmente estoy estudiando administración de empresas, y la próxima semana empezaré mis pasantías en la empresa donde mi padre es dueño, se que al principio fue un poco descabellado, quedé en estado de shock al enterarme que las haría justo en la empresa de mi padre. Ahora sí se puede decir que me tendrán vigilada a cada rato y en todo momento. Me encuentro en mi habitación terminado de arreglar unas cosas de la universidad, miro mi reloj y me puedo dar cuenta de que son las 7:00 de la noche y solo me queda media hora para arreglarme, quede en ir a un antro con mi amiga Luciana aprovechando que mi padre salió a una cena de negocios con mi madre. Entro al baño como rayo veloz, me doy una ducha rápida sin lavar mi cabello, al salir rebuscó entre mi closet una ropa que sea cómoda y que permita mover mi cuerpo al ritmo de la música. Me coloco una falda de cuadros rojos, sí, es una falda escocesa, una camisa de tiras blanca y unas zapatillas negras. Recojo mi cabello en una coleta alta y me maquillo en tonos claros. Al verme al espejo me gusta como me veo, parezco una niña angelical pero con su toque de travesura. Escucho sonar el claxon de un auto y esa es la señal que tanto estaba esperando. Tomo las llaves y bajo las escaleras de dos en dos hasta llegar a la sala, vigilo que no se encuentren ninguno de los empleados cerca y salgo en puntillas cerrando la puerta con mucho cuidado. —¡¿Que perris te ves amiga?! —dice mi amiga—Esta noche dejarás de ser casta y pura. —Deja de decir tonterías y vamos. —subo al coche— Hoy es viernes y el cuerpo lo sabe. Sin más espera pisa el acelerador emprendiendo nuestro camino, prendo el estéreo y la voz de Bon Jovi impregnan el ambiente con la canción It's My life. Las dos cantamos a todo pulmón, parecemos un par de locas desquiciadas. Minutos después estamos estacionando el auto frente al gran antro Angel o Demonio, según mi amiga aquí puedes portarte como un ángel sin cometer ningún tipo de pecado o como un demonio desatando todas tus pasiones y cumplir cada una de tus fantasías. En la entrada hay una gran fila, pero nosotras no tenemos necesidad de hacerla ya que el portero conoce a mi amiga y nos hace pasar, al entrar la música retumba por los parlantes, luces de colores iluminan la pista de baile. El lugar está a reventar, no hay ninguna sola mesa desocupada y la barra está totalmente copada, con decir que no caminas sino las mismas personas se encargan de moverte por el lugar. Ambas nos tomamos de la mano y como podemos llegamos a una esquina de la barra, aquí parecemos sardinas en lata pero eso es lo de menos cuando vienes a desatar las más perversas locuras. Ambas pedimos unos tequilas, mientras esperamos le hago una inspección al lugar, mi cabeza parece un ventilador de tanto girar de un lado a otro. Desde aquí me puedo dar cuenta que en el tercer piso hay una zona VIP. «Deben ser hijos de mami y papi los que se encuentran arriba». Salgo de mis pensamientos cuando siento un pellizco en mi brazo. —Auch… —me quejo por el dolor— Luciana eso duele ¿Estás loca? —Loca no mi reina, alerta a todo —muerde su labio inferior— Ese hombre de allá no te quita la mirada de encima. Giro disimulada y mi amiga tiene toda la razón, desde que voltee no ha dejado de verme incluso levanta su copa y me guiña un ojo, siento que mis mejillas arden y debo parecer un tomate. Es un hombre de unos 30 años aproximadamente, cuerpo bien trabajado, cabello negro, piel morena y ojos no se puede distinguir el color por la distancia, en definitiva un adonis esculpido por los dioses del olimpo. Su mirada penetrante me incómoda un poco, es como si me desnudara con solo mirarme, volteo nuevamente quedando de espaldas a él, si me sigue mirando de esa forma creo que voy a perder mis braguitas en el proceso. El barman nos entrega nuestros trago y yo tomo el mío de un solo tirón, sacudo la cabeza por la reacción que causó el trago, siento que algo subió por mi rostro sintiendo la sensación de calentura en el instante. —Mujer con calma. —espeta mi amiga— Si sigues tomando así no creo que puedas salir caminando de aquí y mucho menos disfrutar de la noche. —Claro que no, es solo que lo necesitaba. —me encojo de hombros— Además así entro en calor de una buena vez. De repente siento que alguien se acerca a mi espalda y susurra a mi oído.La mañana se ilumina con los resplandecientes rayos solares, hoy es un día un tanto especial por así decirlo. Tenemos la visita de mis suegros, los pequeños se van a emocionar mucho con su presencia.Ellos los consienten y miman, muchas veces creo que eso es malo,pero que le vamos a hacer si son sus únicos nietos.Termino de arreglar el saco y salgo dela habitación para dirigirme a la cocina.Al llegar al final dela escalera puedo escuchar sus risas infantiles animar el ambiente, por un momento me quedo parado cuando el recuerdo de esa noche ardiente llega nuevamente Ami cabeza.Desde ese día no he dejado de pensar en esa mujer y me martirizo al saber que le he Sido infiel a el amor de mi vida.Tengo que superar eso como sea, no puedo seguir anclado en esos recuerdos que no van traer nada bueno para mi estabilidad emocional.Pero es difícil de lograr cuando en ella veo facciones de mi amada, creo que su ausencia me están haciendo ver cosas donde no existen.Niego con un movimiento de c
En algún momento de la noche me quedé profundamente dormido, pero una discusión al otro lado de la pared me sobresaltó. Intento moverme para ponerme en pie, pero siento un cuerpo cálido recostado a mi y una de sus piernas reposa sobre la mía.«No puedo creer lo que hice, esto no está nada bien»Maldigo por la manera impulsiva en que sucedieron las cosas, nunca debí doblegarme ante mis más impuros deseos, pero no hay tiempo para arrepentirme, lo que pasó simplemente no tiene marcha atrás.Como puedo me levanto comienzo a vestirme, toda la ropa se encuentra esparcida alrededor de la habitación y sin querer una leve sonrisa se dibuja en mis labios, pero así como apareció tambien se desvanecióEl recuerdo de mi amada Aitana me golpea la conciencia sin compasión. Le fui infiel y esto no tiene perdón.Salgo de mis pensamientos al escuchar la voz de la mujer.—Ni se te ocurra dejarme un billete sobre la mesa. —se recuesta sobre el cabecero de la cama tratando de tapar su desnudez, pero ya no
UlisesLos pasos resuenan sobre el piso de marmol, con cada paso que doy no puedo dejar de recordar el pasado, ese que tanto me duele a pesar de que han pasado dos años.Sus recuerdos se han vuelto un tormento con cada amanecer y justo hoy que sería nuestro aniversario.Aún recuerdo ese día como si fuera ayer, pero alejo esos pensamientos para dejar todo donde debe estar y seguir adelante. Al llegar a la sala de estar me recibe un gran silencio, lo que me confirma que mis tesoros han de estar durmiendo la siesta.De repente escucho mis espaldas la voz de esa mujer que tanto me ha brindado su apoyo en todo este tiempo. —Buenas tardes señor Armando. —saluda Raquel la nana de mis hijos y si más no recuerdo la mujer que cuidó de mí.—Buenas tardes nana, creo que puedes dejar los formalismos ¿no te parece?—saludo tratando de esbozar una sonrisa—. ¿Cómo se portaron mis tesoros? —enarco una ceja a la espera de su respuesta, sé que no me va a dar ninguna queja a pesar de lo traviesos que so
Los días siguieron pasando para convertirse en semanas, para ser exactos tres largas y tortuosas semanas. Desde mi regreso de aquellas cortas vacaciones no he visto ni tenido contacto con Luis Emilio. Por más que quiera negarlo no he podido olvidarme d él, tengo cada caricia y besos tatuados en mi piel, tal y como él lo dijo. Sé que sus negocios con mi jefe van como viento en poca y dentro pocos días realizarán un evento para recaudar fondos, los cuales serán destinados a orfanatos y casas de reposo para ancianos. Me siento satisfecha con las labores que hacen para ayudar a todas esas personas. -Ana, por favor ven a mi oficina un momento. -escucho la voz de mi jefe por en intercomunicados, cosa que me hace reaccionar. -Ya voy señor -respondo poniéndome de pie inmediatamente para ir al llamado de mi jefe. Doy dos toques en la puerta y enseguida escucho su autorización para que pase a la oficina. Una vez dentro y sentada frente a su escritorio comienzo a tomar nota de cada una d
Mientras nuestros labios permanecen unidos, una de sus manos se posa sobre mi mejilla. Sin poderlo evitar lágrimas comienzan a brotar de mis ojos sin poder controlarlas. —¿Por qué lloras amor? —se aparta para tomar entre sus manos mi rostro limpiando con sus pulgares las lágrimas derramadas —Todavía me dueles Emilio. —limpio torpemente mi rostro levantándome para poner distancia entre los dos—. Será mejor que te olvides de mí. —Eso es imposible, nunca en la puta vida podré borrar de mi memoria todo lo que vivimos. —Y todo fue un maldito error. —palabras hirientes salen de mis labios—. Fuiste un gran error y eso no lo podré borrar. —Sabes que mientes. —acorta la poco distancia que nos separa para estrecharme en la prisión de sus brazos—, y te lo voy a demostrar justo ahora y vas a dejar de decir mierdas que no sientes Y sin ningún tipo de reparo tira de mi mano para llevarle a algún lado.. Por ser más alto que yo sus pasos son mucho más largos y por ende tengo que correr pa
Los días siguieron pasando con normalidad. Lo primero que hice ese día al salir de la Corporación LaCroix fue ir a mi departamento y avisarle a mi jefe que se había presentado una emergencia, por tal motivo no pude realizar la reunión. Traté de ser lo más elocuente posible para que no se diera cuenta de que había algo más allá que una simple emergencia. Por más que me insistió en que le dijera el verdadero motivo, me negué rotundamente. Solo me limité a decir que fue una emergencia familiar y por eso tuve que salir de la reunión de su socio y que este entendió y quedó en comunicarse con él para agendar una nueva cita. Solo rogaba al cielo que Luis Emilio entendiera y no me dejara en ridículo frente a mi jefe. Al parecer mis suplicas fueron escuchadas porque mi jefe me informó tres días después que ya habían cerrado el trato.lamentaba que no estuviera presente en el lugar, ya que lo hicieron en un restaurante y yo me encontraba sumamente ocupada con otras cosas qu










Último capítulo