La primer cita: Desayuno en LoDo
Everly bajó las escaleras con el cabello todavía algo despeinado, pero su corazón latía acelerado al ver la sonrisa de Eirikr esperándola al pie de la escalera.
—Buenos días, nena —dijo él, con esa voz profunda que la envolvía y le hacía olvidar todo lo demás—. ¿Lista para un desayuno especial?
—¿Desayuno especial? —pregunta ella, mientras Eirikr se acerca a ella y la abraza contra su cuerpo. Everly le rodea la cintura con los brazos y se recarga en su musculo