Mundo ficciónIniciar sesiónCorrimos a ocultarnos detrás de una columna maciza, agachándonos para no ser vistos. Escuchamos cómo Concetta le gritaba a sus hombres con voz airada.
—¡No sé qué van a hacer, pero encuéntrenla! —vociferaba con furia—. ¿Están seguros de que no es ella esa que acabamos de ver? Se le parece mucho, solo que es rubia.—No, señora, a esa la conocemos desde hace mucho tiempo —dec&iacut






