Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl hombre en cuestión tenía un porte imponente y una expresión dura. Su rostro estaba parcialmente oculto por una gorra, pero se notaba que era alguien acostumbrado a lidiar con situaciones peligrosas. La forma protectora en que cargaba a la chica, indicaba que eran muy cercanos.
—No, no lo conozco —respondí, frunciendo el ceño—. Pero parece ser alguien muy cercano a ella. Una desazón me llenó el pecho al






