Mundo ficciónIniciar sesiónUna vez más, los ojos curiosos seguían cada uno de mis pasos. Era extraño cómo una mentira podía convertirse en una verdad a la vista de los demás, simplemente porque el hombre con más autoridad en la sala lo afirmaba. "Diletta ha vuelto", decía una y otra vez, con un orgullo que parecía ensayar más para convencer a los demás que para convencerse a sí mismo.
—¿Cómo es que nadie se hab&






